TAMBIÉN soy humana ¿verdad?
Disfrutamos de parar el tiempo,
le damos la vuelta al reloj
y corremos hacia la libertad.
Tropezamos mil veces con la misma piedra,
no intentamos saltarla,
nos encariñamos de las espinas
que forman un escudo para las rosas.
porque cuando te pinchan con una,
la sangre no deja de derramarse
hasta que la herida se cura,
mi herida sigue en carne viva.
Mírame,
yo también soy humana,
yo también respiro,
mis ojos siguen llorando
mi corazón sigue sangrando,
yo aún me estoy cicatrizando.
Cuando estás roto por dentro
y alguien te toca,
lo más posible es que se cabe cortando
con trocitos de ti.
Intenté curarme,
pero se me acabaron las pastillas,
justo cuando estaba a punto
de matarme.

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