28 de junio
Soy libre de amar a quien me ama, sin importar el envoltorio que contenga a esa persona. El sexo de la persona a quien amamos se establece cuando encontramos a la correcta. Por eso lo normal no existe, porque nuestra sociedad nos adoctrina, nos mete en armarios, nos clasifica, nos etiqueta. Hace que entremos en un estado de crisis de identidad por no seguir el guión predeterminado. Sólo quiero poder amar libremente, no tener miedo.
A veces nos sentimos obligados a prohibirnos creer en historias de amor, porque no nos sentimos identificados en ninguna, vemos el mundo desde fuera, guardamos en nuestro interior un secreto el cual queremos gritar, pero por temor, por orgullo o simplemente por no querer sentir como todo cambia, lo aislamos en lo más profundo de nuestro ser.
Liberarse es quitarte la etiqueta que te establecen la primera vez que abres los ojos, es no sentirte culpable por amar a quien amas, besar a quien quieras, donde quieras y cuando quieras, es no pensar en elegir a alguien que te complemente siguiendo un guión. Simplemente dejarte llevar por los impulsos, por los latidos del corazón, experimentar, amar a tu manera y dejar al resto del mundo amar a su manera, sentir que todos somos humanos.
No es que ser homosexual o bisexual esté de moda, es únicamente que ahora menos gente tiene miedo de gritarlo. Somos un poco más libres, aún siguen discriminando a las personas que no siguen las reglas del amor predeterminado. La revolución ya está empezada y no acabará hasta conseguir que toda sexualidad sea igual de respetada.
A veces nos sentimos obligados a prohibirnos creer en historias de amor, porque no nos sentimos identificados en ninguna, vemos el mundo desde fuera, guardamos en nuestro interior un secreto el cual queremos gritar, pero por temor, por orgullo o simplemente por no querer sentir como todo cambia, lo aislamos en lo más profundo de nuestro ser.
Liberarse es quitarte la etiqueta que te establecen la primera vez que abres los ojos, es no sentirte culpable por amar a quien amas, besar a quien quieras, donde quieras y cuando quieras, es no pensar en elegir a alguien que te complemente siguiendo un guión. Simplemente dejarte llevar por los impulsos, por los latidos del corazón, experimentar, amar a tu manera y dejar al resto del mundo amar a su manera, sentir que todos somos humanos.
No es que ser homosexual o bisexual esté de moda, es únicamente que ahora menos gente tiene miedo de gritarlo. Somos un poco más libres, aún siguen discriminando a las personas que no siguen las reglas del amor predeterminado. La revolución ya está empezada y no acabará hasta conseguir que toda sexualidad sea igual de respetada.

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